Héctor Calderón Hallal destaca la controversia entre dos mastodontes de la política nacional, como lo son Alfonso Durazo y Manlio Fabio Beltrones
Por Héctor Calderón Hallal
Una especie de controversia periodística –innecesariamente ruda– surgió a partir de una declaración del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y el exgobernador –hoy senador de la República– Manlio Fabio Beltrones Rivera, durante una gira de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por aquella entidad para dar el arranque a los trabajos de una carretera estatal largamente esperada, desde la década de los años treinta, para ser exacto. Se trata de la carretera a cuatro carriles Bavispe–Nuevo Casas Grandes.
Y fue durante la intervención del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, presentándole las razones de la obra a la mandataria mexicana, cuando afloró la emoción del ciudadano sonorense Durazo, del niño y del adolescente Durazo que, en sus años mozos, anhelaba un camino directo y seguro que interconectara su población natal, Bavispe, con la vecina entidad de Chihuahua y con el resto de Sonora para poder llegar con más facilidad a la escuela o a un trabajo mejor, algo muy legítimo de cualquier hombre que siente y que padece en carne propia las penurias de la marginación por causas del atraso económico o de la negligencia gubernamental.
Y sacó a colación que de hecho el camino que se inauguraba ese lunes 31 de marzo de Bavispe a Nuevo Casas Grandes fue planteado como una necesidad por ciudadanos desde 1933 (entonces solo hasta a Agua Prieta), lo que originó que se recibieran por gestiones de la misma ciudadanía, recursos para la creación de un modesto Fondo, con la suma de quinientos pesos recibidos de Gobierno del Estado de la época que, al paso del tiempo, con los procesos de apreciación del peso (que sí los hubo) se incrementó en una considerable suma, hasta que en el lapso de 1990 a 1992 desapareció misteriosamente.
Por ello, el senador Manlio Fabio Beltrones asumió que tanto él como los exgobernadores Rodolfo Félix Valdés y Mario Morúa Johnson fueron los destinatarios del señalamiento de Durazo de haber desaparecido tal fondo, en una declaración reciente que dio a la periodista sonorense Águeda Barojas.
Aunque se infiere que Beltrones contestó por interpósitas, no por él mismo, a través de la referida entrevista. Y que lo hizo con un coraje inusual en él, habitualmente reconocido por sus respuestas parcas y mesuradas: