HERMOSILLO — Derivado del grave accidente ferroviario ocurrido en el estado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó a la empresa Ferromex la presentación inmediata de un plan integral de remediación.
La medida se da luego de que se registrara el vertimiento de más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio y 240 toneladas de concentrado de cobre, sustancias que representan un riesgo latente para los ecosistemas de la región.
Acciones obligatorias para la empresa
Como parte de las disposiciones oficiales, la concesionaria ferroviaria deberá cumplir con las siguientes acciones prioritarias:
Estudios de impacto ambiental: Realizar evaluaciones técnicas en un tramo de al menos tres kilómetros del cauce afectado para dimensionar los daños ecológicos.
Limpieza y saneamiento: Ejecutar las labores de limpieza que cuenten con la aprobación formal de las autoridades ambientales.
Retiro de infraestructura: Llevar a cabo el retiro seguro de los vagones accidentados y de toda la infraestructura que haya resultado contaminada.
Continuidad en la contención: Mantener activas las labores de contención para evitar la propagación de los contaminantes.
Evaluación científica en curso
En paralelo a las exigencias impuestas a la empresa, personal especializado de la Profepa y del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) se encuentra desplegado en la zona del siniestro.
Las brigadas técnicas realizan muestreos rigurosos de suelo y biota con el objetivo de establecer con precisión el alcance real de los daños al medio ambiente y determinar las sanciones correspondientes conforme a la normatividad vigente.

