21 julio, 2026
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Pretende el priista Maloro Acosta ensuciar el proceso interno de Morena en Sonora

El hoy dirigente del Partido Verde Ecologista de México en la entidad busca contaminar la elección estatal al invitar a votar públicamente por uno de los aspirantes a coordinadores de la 4T

¿Falta de oficio político o una jugada de ajedrez con toda la intención de descarrilar al adversario? La vieja escuela del PRI parece haber activado un “caballo de Troya” en Sonora. En un evento público, el hoy dirigente del PVEM y recordado por su cuestionable paso por la alcaldía de Hermosillo, “Maloro” Acosta, lanzó una invitación abierta y sin filtros: “Los invitamos a que analicen, vean y voten por Omar del Valle”. A primera vista, parecería un espaldarazo rumbo a los comicios de 2027, pero en la realidad jurídica y política, esta frase es un dardo envenenado directo al corazón de las aspiraciones de Del Valle Colosio, poniendo en riesgo su futuro al arrastrarlo al terreno de los actos anticipados de campaña.

El ADN priista de Acosta parece relucir en esta maniobra que tiene toda la pinta de buscar enfurecer al gobernador Alfonso Durazo y enrarecer el proceso de la 4T. No se trata de un simple desliz: la ley es tajante. Tanto la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Artículo 3) como la normativa del Estado de Sonora (Artículo 4) prohíben estrictamente los llamados expresos al voto fuera de los tiempos legales. La sanción por violar esta regla no es cosa menor; puede costar la pérdida o negativa del registro formal de la candidatura. Pensar que el dirigente del Verde ignoraba esto es pecar de ingenuidad; más bien, todo apunta a un intento deliberado de inhabilitar a Omar del Valle desde adentro, usando su propia firma como dinamita.

El dato: Aunque la falta es grave y evidente, el balón está ahora en la cancha de la oposición. Al no ser un delito que se persiga de oficio, partidos como el PAN, PRI o Movimiento Ciudadano tendrán que presentar la denuncia formal ante el IEE Sonora si quieren evitar que el “Maloro” se salga, una vez más, con la suya.