Voluntariado de jóvenes israelíes en escuelas de Chiapas genera debate por el abandono de las instituciones públicas
La presencia de la organización no gubernamental israelí “Héroes para la Vida” (surgida de exmilitares y reservistas que realizan labores humanitarias en su viaje posterior al servicio militar obligatorio) en comunidades indígenas de Zinacantán, Chiapas, ha desatado un intenso debate en redes sociales y círculos activistas. Los jóvenes extranjeros realizaron labores de pintura, mantenimiento de instalaciones y clases de inglés tanto en la Escuela Primaria Narciso Mendoza de Nachig como en el albergue Manuel Gamio, actividades que han sido bien recibidas por los habitantes locales ante las carencias acumuladas. Sin embargo, el hecho despertó severas críticas por parte de sectores pro-socialistas y defensores de la geopolítica regional, quienes ven con recelo la intervención de ciudadanos vinculados a las fuerzas armadas de un país inmerso en conflictos internacionales. Más allá de las tensiones políticas y ideológicas externas, la controversia ha puesto los reflectores sobre la cruda realidad del sistema educativo chiapaneco: la falta de infraestructura y el rezago en las escuelas rurales de México son tan profundos, que colectivos internacionales de voluntarios terminan cubriendo las tareas y remodelaciones que, por ley, le corresponden a las autoridades educativas y al INIFECH.


