El asesinato de nueve jóvenes de Tlaxcala ha conmocionado a Puebla y Oaxaca. Sus cuerpos desmembrados fueron hallados en una carretera, revelando una historia de crimen, corrupción y venganza.

Según investigaciones, los jóvenes fueron reclutados por el empresario José Alfredo Lavariega Canseco para cometer robos, pero tras hurtar 500 mil pesos a la persona equivocada, fueron entregados al crimen organizado, presuntamente por policías municipales.

El mismo día del hallazgo, Lavariega también apareció asesinado, sumando más misterio a este caso que ahora investiga la Fiscalía de Oaxaca.
¿Hasta cuándo la complicidad entre crimen y autoridades?