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La disputa criminal por Sonora

La violencia en Sonora se explica por la ruptura del Cártel de Sinaloa y la competencia entre organizaciones criminales que buscan controlar rutas, fronteras y economías ilegales, con múltiples células operando en los principales municipios.

Por: Víctor Manuel Sánchez Valdés
A pesar de que Sonora tuvo un descenso del 19.5 % en los homicidios dolosos del 2024 al 2025, lo cierto es que dos de sus municipios, Cajeme (Ciudad Obregón) y Hermosillo, se encuentran dentro del top 10 nacional de muertes violentas, de acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Ciudad Obregón también es la tercera zona metropolitana con peor percepción de la inseguridad en México, de acuerdo a la ENSU de la INEGI, y en los tres municipios de dicha entidad que son evaluados en esta medicación, Hermosillo, Ciudad Obregón y Nogales, la percepción negativa de la inseguridad se ha ido incrementando.

La violencia que se vive en Sonora tiene su origen en disputas criminales por el control territorial, impulsadas por el valor estratégico de la entidad, que cuenta con una extensa franja fronteriza con Arizona, la menos vigilada de Estados Unidos. Esta condición ha convertido a Sonora en una puerta de entrada clave para diversas rutas de tráfico de drogas hacia ese país.

Hasta hace dos años, esta disputa involucraba a múltiples organizaciones criminales y a diversas células locales. Sin embargo, la ruptura interna del Cártel de Sinaloa dio lugar a la conformación de dos mega alianzas criminales, acompañadas por organizaciones regionales que han intensificado y complejizado el escenario de violencia en la entidad.

Estas mega alianzas se conforman de la siguiente manera: por un lado, está la alianza de la Mayiza, el Cártel Independiente de Sonora -formada por los Salazar, los Paredes y los Cazadores-, y la Organización de los Beltrán Leyva. Por el otro, se encuentran los Chapitos y el Cártel Jalisco Nueva Generación. Mientras que el Cártel de Caborca y la Línea del Cártel de Juárez operan fuera de estas dos alianzas defendiendo sus propios intereses.

De entrada, la alianza de La Mayiza, el Cártel Independiente de Sonora y los Beltrán Leyva tienen una mejor posición en la entidad, con una presencia en 56 de los 72 municipios de Sonora, pero además, mayor fuerza en las fronteras de Nogales, San Luis Río Colorado y Agua Prieta.

Se trata de una alianza endeble que se puede romper en el futuro, debido a que el componente más fuerte de la alianza es el Cártel Independiente de Sonora, mismo que tiene presencia en 44 de los 72 municipios de la entidad, y que se conforma por tres familias criminales: los Paredes que operan en Agua Prieta, los Cazadores que lo hacen en Altar y Caborca, mientras que los Salazar, que son las más relevante de las tres, operan en una parte importante de Sonora, incluido Hermosillo, Guaymas, Ciudad Obregón, Navojoa y la fronteras con Chihuahua, además de varios municipios de esta última entidad.

De hecho, los Salazar, los Cazadores y los Paredes eran hasta hace dos años aliados de los Chapitos, pero debido a que Iván Archivaldo Guzmán les prohibió traficar fentanilo para concentrar el monopolio de esta sustancia en la familia Guzmán, estas tres familias criminales decidieron romper con ellos y conformar una nueva organización que lleva por nombre Cártel Independiente de Sonora, la cual tiene una alianza con la Mayiza, pero que se circunscribe sólo al ámbito de dicha entidad. Es decir, combaten al enemigo común que son los Chapitos, pero los Salazar no han mandado efectivos a Sinaloa a ayudar a los Mayos en su lucha por Culiacán.

De forma que en la práctica los Salazar no están subordinados a Ismael Zambada Sicairos, el líder de la Mayiza, y por tanto, cuando les sea conveniente, romperán su alianza con ellos, complicando aún más el mapa criminal en la entidad.

La Mayiza, con presencia en 35 de los 72 municipios de la entidad, está representado en Sonora por tres células delictivas: los Rusos, liderados por Juan José Ponce Félix “El Ruso”, que opera desde Mexicali Baja, California, pero tiene presencia en el noroeste de la entidad, en especial en San Luis Río Colorado, Sonoyta, Puerto Peñasco y Caborca; los Gigios, la organización más fuerte en Nogales y sus alrededores, los cuales son comandados por Sergio Valenzuela Valenzuela “El Gigio” y, por último, los Licenciados, una célula que opera en el sur de la entidad, con especial énfasis en Hermosillo.

Esta alianza la completa la Organización de los Beltrán Leyva, comandada por Fausto Isidro Meza, la cual ha perdido presencia en Sonora, en especial en la frontera, pero conserva en la parte sur, en especial en Ciudad Obregón (Cajeme), Guaymas, Empalme y San Ignacio del Muerto, un nodo de influencia.

En el otro bando está la alianza conformada por los Chapitos y el CJNG, que tiene presencia en 26 de los 72 municipios, ya que los Guzmán perdieron fuerza en la entidad con el rompimiento con los Salazar, que eran sus principales operadores. Sin embargo, aún disputan la parte oeste de Sonora, a través de diferentes células criminales: en Ciudad Obregón tienen un brazo armado conocido como La Plaza; en Hermosillo operan los Mata Salas; en Caborca y Altar tienen a los Deltas, y los Memos en Sonoyta.

Por su parte, el Cártel Jalisco Nueva Generación tiene una presencia más discreta que se limita a 7 municipios, en donde ha enviado efectivos para reforzar a los Chapitos, en especial en Hermosillo, Guaymas, Nogales y San Luis Río Colorado. Mención aparte requiere Soyopa, en donde el CJNG incursionó directamente para controlar la producción minera en dicho municipio.

Complementan el mapa criminal el Cártel de Caborca, organización fundada por Rafael Caro Quintero cuando fue liberado en 2013, que tiene su sede en el municipio que le da nombre, pero cuyo territorio se extiende por 13 municipios en el oeste de Sonora, en especial los que colindan con la frontera, como Altar, Caborca, Puerto Peñasco, San Luis Río Colorado y General Plutarco Elías Calles (Sonoyta).

Caro Quintero desarrolló esta organización que se ha expandido a otras entidades como Quintana Roo, Ciudad de México y Estado de México, junto con sus sobrinos y primos, los Páez Quintero, los Gil Caro y los Quintero Navidad, quienes se han quedado al frente de la misma ante el arresto del capo fundador.

La Línea del Cártel de Juárez también ha incursionado en Sonora, a pesar de que su zona de mayor influencia está en Chihuahua. Están presentes en 7 municipios, la mayoría de ellos colindantes con Chihuahua, en donde se dedican a la extorsión de empresas mineras.

Estas 7 organizaciones ya descritas y sus múltiples células operan en 59 de los 72 municipios de la entidad, mientras que los 13 municipios en donde no se ha registrado la presencia de organizaciones criminales comparten la característica de ser poco poblados, estar en el desierto y en la zona central de la entidad, por lo que tampoco se puede descartar que sí tengan presencia, pero que al tener poca cobertura mediática la misma no se haya registrado.

En cambio, los municipios que colindan con el Golfo de California y los que hacen frontera con los Estados Unidos, sobre todo los de mayor tamaño, tienen una alta concentración de organizaciones criminales. Por ejemplo, en Hermosillo, Guaymas y Empalme se registró la presencia de 6 organizaciones criminales; en Cajeme (Ciudad Obregón) y San Luis Río Colorado de 5, y en Altar, Caborca, General Plutarco Elías Calles, Puerto Peñasco, Magdalena de Kino y Pitiquito en 4.

La base de datos con la que se construyó el artículo se puede consultar en este enlace, en donde se presentan las fuentes utilizadas para cada organización, municipio por municipio.

Las autoridades deben poner atención en Sonora, porque si bien la violencia ha tenido un descenso en el último año, lo cierto es que es una de las entidades con mayor riesgo de que la disputa entre la Mayiza y los Chapitos se disperse a su territorio, debido a la alta presencia de células de ambas organizaciones y de las alianzas locales ya descritas, por lo que tiene que haber una labor de contención y prevención, para evitar que ciudades como Hermosillo, Ciudad Obregón, Guaymas, Caborca, Nogales o San Luis Río Colorado, que ya son violentas, tengan un repunte en los homicidios y otros delitos.

  • Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: victorsanval@gmail.com.

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