Con un enfoque que prioriza tanto la biodiversidad como el sustento de las familias sonorenses, se han concretado las nuevas reglas para la pesca en el Alto Golfo de California. Durante la primera sesión 2026 del Grupo Intragubernamental de Sustentabilidad (GIS), autoridades y pescadores de San Luis Río Colorado (Golfo de Santa Clara) y Puerto Peñasco lograron un acuerdo histórico para actualizar las normativas de conservación.
El mensaje central de este encuentro es claro: la conservación no tiene por qué ser enemiga del bienestar social.
A diferencia de intentos previos, esta actualización del Acuerdo de 2020 no se tomó desde un escritorio en la capital. Se integraron datos científicos de seis décadas (1966-2025) y, lo más importante, las propuestas de las comunidades pesqueras de Sonora.
Los tres pilares del nuevo acuerdo:
Regulación Realista: Instrumentos que se adaptan a las condiciones biológicas y sociales actuales de la región.
Sustento Técnico: Decisiones basadas en registros acústicos y avistamientos recientes (hasta 2025).
Equilibrio Social: Hacer compatible la supervivencia de la vaquita marina con los medios de vida de los sonorenses.
Ajustes estratégicos en la zona de pesca
Uno de los puntos más relevantes para los pescadores del Golfo de Santa Clara y Puerto Peñasco es el ajuste al polígono de prohibición de redes de enmalle. Este cambio busca:
Blindar la “Zona de Tolerancia Cero”: Donde se concentran los avistamientos más recientes.
Liberar zonas de actividad: Permitir una pesca responsable en áreas donde el riesgo para la especie es mínimo, basándose en registros históricos y acústicos.
Vigilancia equilibrada: Garantizar que la ley se cumpla sin asfixiar la economía local.
“Se está atendiendo una deuda de justicia social con las comunidades del Alto Golfo”, señalaron autoridades federales, subrayando que la voz de Sonora fue clave para este avance.
Sonora en la mesa: Diálogo permanente
El compromiso no termina con la firma del documento. Para asegurar que los acuerdos se cumplan y se ajusten a las necesidades locales, se establecieron reuniones mensuales obligatorias en los puntos neurálgicos de la actividad:
Golfo de Santa Clara (Sonora)
Puerto Peñasco (Sonora)
San Felipe (Baja California)
En estas mesas de trabajo participarán activamente Semarnat, Conapesca, Semar y las autoridades estatales, asegurando que el pescador sonorense sea un aliado de la conservación y no un espectador de las restricciones.


