Ahí coinciden apellidos clave del poder en Sonora: Coppel, Cons y Bours. Durante décadas, este grupo de empresarios y políticos ha mantenido una presencia constante en los consejos ciudadanos y organismos que administran, precisamente, el agua y la seguridad de la capital.
¿Qué hay detrás de esta red de acceso, negocios e influencias? ¿Para quién ha funcionado realmente todo ese poder?
CONS, COPPEL Y BOURS
La red de Las Riberas: agua, seguridad, negocios y poder
Mientras miles de hermosillenses padecen tandeos, fugas, socavones, fallas de distribución y una creciente preocupación por la inseguridad, existe un sector de la ciudad donde ambas cosas parecen funcionar de manera muy distinta: Las Riberas, un desarrollo cerrado, con vigilancia, áreas verdes y residencias de alto valor. El problema no es que sus habitantes tengan agua y seguridad; todo Hermosillo debería tenerlas.
Lo que merece investigarse es por qué alrededor de ese desarrollo aparecen empresarios, funcionarios y políticos que durante décadas han tenido acceso precisamente a los organismos relacionados con esos dos temas.
En esa historia destacan José “Pepe” Coppel, Jorge Cons y Eduardo Bours, además de una figura que conecta buena parte de la historia del agua en Sonora: Renato Ulloa.
Coppel: de padre a hijos, más de tres décadas
Misión Veintiuno, S.A. de C.V. fue constituida en 1993 para realizar, entre otras actividades, desarrollos inmobiliarios. De las 50 acciones originales, Pepe Coppel tenía 49, equivalentes al 98%, y su esposa Susana García Madero una.
Posteriormente Coppel transmitió todas sus acciones a Susana. Después, ella transmitió todas sus acciones de Misión Veintiuno a KFOH, S.A. de C.V., dejando de ser accionista personalmente. La documentación constitutiva de KFOH muestra que pertenece exactamente por mitad a sus dos hijos varones: José Germán Coppel García, 50%, y Daniel Coppel García, 50%. Documento (73).pdf
La secuencia patrimonial es clara: Pepe Coppel transfirió sus acciones a su esposa y ella terminó transmitiéndolas a la empresa propiedad 50/50 de sus dos hijos. El interés familiar en Misión Veintiuno no fue circunstancial; ha atravesado generaciones.
Coppel y Cons: agua, seguridad y acceso
La historia se vuelve de interés público porque Coppel y Jorge Cons no solamente coinciden en el mundo empresarial. Ambos han participado en organismos ciudadanos relacionados con agua y seguridad. En 2010, Coppel aparecía como consejero propietario del Consejo Consultivo de Agua de Hermosillo y Cons como suplente. Para 2013, Cons ya aparece como representante ciudadano titular en la Junta de Gobierno de Agua de Hermosillo. Ambos han participado también en el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública.
Participar en esos organismos no constituye por sí mismo ninguna irregularidad. Pero permanecer durante años alrededor de alcaldes, funcionarios, directores y grandes empresarios genera un activo difícil de medir: acceso. Y para Cons, ligado a Transportes del Pitic, ese acceso también puede tener valor empresarial.
Eso no demuestra que Cons haya utilizado esos espacios para beneficiar a sus clientes. Pero sí hace legítimo preguntar qué relaciones comerciales se desarrollaron paralelamente a tantos años de participación ciudadana. Una silla en un consejo puede no pagar sueldo, pero puede valer mucho en información, contactos, interlocución y oportunidades.
Walmart: cliente de Pitic y 329 pesos de agua
El caso Walmart muestra por qué los posibles conflictos de interés deben transparentarse. La relación comercial entre Transportes Pitic y Walmart está documentada desde al menos 2011, continuó con un convenio tripartita en 2012 y años después Walmart reconoció a Pitic como proveedor de flota dedicada.
En medio de esa relación, Proceso publicó en 2016 que un Walmart Supercenter de Villa de Seris registró durante junio, julio y agosto de ese año cero metros cúbicos de consumo de agua y recibió facturaciones de apenas 329 pesos mensuales.
No existe evidencia de que Cons haya intervenido en la cuenta de Walmart. La pregunta legítima es otra: ¿por qué una tienda de esas dimensiones aparecía consumiendo cero agua?, ¿falló el medidor?, ¿existía otra toma?, ¿se recuperó después lo no facturado?, ¿llegó el asunto al Consejo o a la Junta?, ¿qué reglas existían para que un consejero se excusara cuando un asunto involucraba a clientes de su empresa?
Renato Ulloa y los Bours
Aquí aparece una pieza fundamental. Renato Ulloa desarrolló una parte importante de su carrera dentro de administraciones encabezadas por Ricardo y Eduardo Bours, particularmente en organismos relacionados con el agua y empresas de consultoría. Después terminó encabezando Agua de Hermosillo durante diferentes administraciones municipales de el maloro y Toño Astiazaran que formaban también parte del equipo sub-17 de Bours.
La importancia de Ulloa no está solamente en su permanencia. Está en que una persona formada durante años dentro de los gobiernos de los Bours terminó administrando el agua de Hermosillo mientras las propias estructuras del organismo discutían la reubicación de pozos e infraestructura ubicada dentro de Las Riberas. En esas discusiones se habló de acceso, seguridad y afectaciones al desarrollo, al que el propio Ulloa describió como de “muy alto poder adquisitivo”.
Bours y los terrenos
A esto se suma una denuncia pública de 2013 según la cual Misión Veintiuno habría adquirido durante la administración de Eduardo Bours alrededor de 2,000 hectáreas relacionadas con el vaso de la presa Abelardo L. Rodríguez, presuntamente a cerca de un peso por metro cuadrado. Esa denuncia no basta para comprobar las condiciones de la operación; precisamente por eso el Gobierno del Estado debería publicar contratos, avalúos, polígonos y precios.
La pregunta adquiere mayor relevancia porque Eduardo Bours tiene propiedades dentro de Las Riberas y, según información recibida por Reportero H, el propio exgobernador estaría construyendo una mansión ahí. Eso no demuestra trato preferencial, pero las escrituras pueden resolver la duda: cuándo compraron, a quién y cuánto pagaron por metro cuadrado.
¿Qué recibió Hermosillo?
Éste es el fondo de la historia. Después de décadas con empresarios, consejeros y funcionarios alrededor de los organismos de agua y seguridad, Hermosillo no solamente no ha resuelto ambos problemas: atraviesa una de sus etapas más críticas. La ciudad padece tandeos, fugas, socavones y una enorme fragilidad en su sistema de abastecimiento, mientras la inseguridad se encuentra entre las mayores preocupaciones de sus habitantes.
Por eso la pregunta sobre Cons, Coppel y estos consejos ya no puede limitarse a cuánto cobran. Hay que preguntar cuánto vale ese acceso, para qué se utilizó y qué recibió el ciudadano a cambio.
Porque el problema no es que Las Riberas tenga agua y seguridad. El problema es que, después de décadas de las mismas redes alrededor del poder, Hermosillo está llegando a niveles críticos precisamente en las dos cosas que esos organismos debían ayudar a mejorar.
La pregunta final es inevitable: ¿para quién ha funcionado realmente todo ese poder?
Tomado de Daniel Healy , Reportero H:

