HERMOSILLO, Sonora.– La vulnerabilidad digital del Gobierno de Sonora ha quedado, una vez más, al descubierto. En lo que parece ser una racha imparable de ciberataques, el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Sonora (Icatson) se ha convertido en la más reciente víctima de la delincuencia informática en la entidad.
Aunque hasta el momento se desconoce la autoría del ataque o el alcance total de la extracción de datos, este golpe confirma una tendencia alarmante: las instituciones estatales están navegando en aguas peligrosas con sistemas de seguridad insuficientes.
Un historial de puertas abiertas
El hackeo al Icatson no es un evento aislado, sino el capítulo más reciente de una serie de vulneraciones que han puesto en jaque la infraestructura digital de Sonora en los últimos meses:
Secretaría de Hacienda: El primer gran golpe que encendió las alarmas por la sensibilidad de la información financiera.
Ayuntamiento de Hermosillo: Atacado no una, sino dos veces consecutivas, evidenciando que los parches de seguridad no fueron suficientes para frenar a los intrusos.
Debilidad institucional
Este nuevo incidente con el Icatson escala la preocupación ciudadana y política, pues demuestra que la “fortaleza” digital del estado es, en la práctica, un blindaje de papel. Mientras las autoridades no logren identificar a los grupos responsables ni reforzar sus servidores, la pregunta en los pasillos gubernamentales ya no es si habrá otro hackeo, sino quién será el siguiente en la lista.
NOTA EXCLUSIVA PUBLICADA POR TIZNADO NOTICIAS


