URES, SONORA. – En un estado donde la justicia para el Río Sonora ha tardado más de una década en llegar, el anuncio de un nuevo hospital de especialidades en Ures nace bajo la sombra del desperdicio de recursos públicos.
Mientras el Gobierno Federal presume una inversión de 500 millones de pesos, a pocos metros yace el esqueleto de un hospital inconcluso que hoy es declarado “inservible”, simbolizando un doble gasto para el erario y una larga espera para los damnificados.
Un nuevo proyecto sobre un fracaso anterior
Eduardo Clark, subsecretario de Salud, confirmó que la licitación para el nuevo nosocomio ya está en marcha. Sin embargo, la noticia ha reabierto la herida de la mala planeación: existe una edificación en obra negra que ya había consumido recursos del erario y que ahora será ignorada por presentar una “fractura estructural”.
Bajo el argumento de la seguridad del paciente, las autoridades han decidido no rehabilitar la estructura existente y empezar de cero en un terreno distinto.
Esto significa que los impuestos invertidos en la primera construcción se consideran oficialmente una pérdida total, un “elefante blanco” que quedará como monumento a la negligencia administrativa.
Los números del resarcimiento
El nuevo hospital será financiado principalmente con el fondo recuperado tras el desastre ambiental provocado por Grupo México, de Germán Larrea.
La bolsa total para la remediación de la zona se compone de la siguiente manera
Fuente de Financiamiento Monto (Millones de Pesos)
Grupo México (Acuerdo por derrame)$1,500
Gobierno de México $483
Gobierno de Sonora $180
Depósito previo en JFCA $59
Costo estimado del nuevo Hospital $500
Promesas de especialización: ¿Llegarán a tiempo?
A diferencia del actual hospital comunitario —al que calificaron de “pequeño”—, la nueva infraestructura contará con 60 camas y, de manera crucial, un laboratorio de análisis toxicológico de metales pesados. Este último punto es la demanda histórica de los habitantes de la cuenca, quienes por años han denunciado la presencia de plomo y arsénico en su sangre sin tener un lugar donde atenderse.
Sin embargo, el anuncio genera escepticismo entre la población: ¿Por qué se permitió que la construcción anterior fallara? y ¿Cuánto del presupuesto actual se irá realmente a la salud y cuánto a corregir los errores de planeación del pasado?
Justicia con retrasoAunque la Presidenta Claudia Sheinbaum asegura que este será un “hospital ejemplar” en la atención de enfermedades por contaminación ambiental, para los habitantes de Ures la “primera piedra” que se colocará en las próximas semanas es también un recordatorio de los millones de pesos que ya se enterraron en una estructura que hoy es declarada chatarra.
La construcción, realizada en conjunto con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, promete ser la solución definitiva, pero para una comunidad que lleva años respirando los estragos del derrame, el nuevo hospital es una obra necesaria que llega cargada con el estigma del despilfarro institucional.

