Hermosillo, Sonora – En Sonora, la sombra del sexenio de Guillermo Padrés Elías (2009-2015) parece negarse a morir, encontrando refugio en la actual administración de la SAGARHPA, encabezada por Célida López. El caso que hoy sacude a la dependencia es el de Ramón Hugo González Olivarría, Director de Eventos y Logística, quien encarna el regreso de las prácticas de “cuotas y amigos” por encima de la ley.
No es coincidencia que bajo el mando de Célida López —quien fuera pieza clave en la estructura de Padrés— florezcan perfiles como el de González Olivarría. La denuncia interpuesta ante el Órgano Interno de Control (OIC) revela que este funcionario ha escalado puestos mediante una red de presuntas mentiras que recuerdan la opacidad de aquel “Nuevo Sonora” que terminó en procesos judiciales.
La gravedad de la denuncia es histórica. González Olivarría se ostenta como Licenciado en Administración y Contador Público, pero la realidad en el Registro Nacional de Profesionistas es tajante: el título no existe.
Licenciatura fantasma: Registrado en el sistema DAP con dos carreras distintas, ninguna verificable ante la SEP.
Sin preparatoria: Se alega que el funcionario no cuenta ni siquiera con el certificado de bachillerato, requisito mínimo para el servicio público de nivel directivo.
Carrera inexistente: Afirmó ante la UNISON haber cursado “Contabilidad y Finanzas”, una denominación que no coincide con la oferta educativa de la institución en su época.
“Es el regreso a la época donde no importaba el grado académico, sino la lealtad al grupo político en turno”, señala la queja ciudadana que exige una limpia en la secretaría.
De la SEGOB a la cárcel: Un historial de reincidencia
Lo que más alarma no es solo la falta de estudios, sino que González Olivarría es un reincidente del engaño. El funcionario ya enfrentó procesos legales y cumplió tiempo en prisión tras intentar burlar a la Secretaría de Gobernación (SEGOB) mediante la misma estrategia: la falsedad de declaraciones.
¿Cómo es que un perfil con antecedentes penales y sin formación académica básica logra burlar los filtros de contratación en la SAGARHPA de Célida López? La respuesta parece estar en las redes de protección que se gestaron hace una década y que hoy gozan de cabal salud en la dependencia.
Las implicaciones legales (Delitos Graves)
De confirmarse los hechos, el funcionario y sus protectores podrían enfrentar:
Falsedad ante autoridad: Por mentir bajo protesta de decir verdad sobre su expediente escolar.
Usurpación de profesión: Por ostentarse como profesionista en documentos oficiales sin serlo.
Ejercicio indebido del servicio público: Por cobrar un sueldo de nivel Dirección sin cumplir los requisitos de ley.
¿Limpieza o complicidad en SAGARHPA?
La denuncia ciudadana ha sido clara: se exige una compulsa física inmediata del expediente en Recursos Humanos. El Órgano Interno de Control tiene la oportunidad de demostrar si este gobierno realmente ha cortado el cordón umbilical con el pasado de Padrés o si SAGARHPA se ha convertido en el último reducto de quienes prefieren la simulación al servicio profesional.
En un gobierno que predica la honestidad, la permanencia de un Director con antecedentes de cárcel y títulos inventados es un insulto a los sonorenses. ¿Permitirá Célida López que este “fantasma” del padresismo siga manejando la logística de la secretaría?


