HERMOSILLO, SONORA.– El campo sonorense no solo está recibiendo agua y semillas; está recibiendo justicia social. Con una inversión que supera los 30 millones de pesos, el programa Sembrando Vida ha comenzado a dispersar recursos directos a las manos de quienes trabajan la tierra en 28 municipios del estado.
Bajo la gestión del Delegado de Bienestar, Octavio Almada Palafox, se confirmó que el apoyo ya es una realidad en las cuentas de las y los beneficiarios. La estrategia es clara: eliminar las manos medias para que el bienestar llegue íntegro al surco.
Monto mensual: 6 mil 450 pesos por sembrador.
Vía de pago: Depósito directo en la Tarjeta del Banco del Bienestar.
Cobertura: 28 municipios de Sonora.
“Para las y los sembradores de Sonora esto es muy bueno, porque les permite seguir trabajando la tierra con mayor certeza, bienestar y dignidad”, afirmó Almada Palafox, subrayando el compromiso de la Presidenta Claudia Sheinbaum con la soberanía alimentaria.
Mucho más que un apoyo económico
A diferencia de los subsidios del pasado, Sembrando Vida funciona como un ecosistema integral de desarrollo. El recurso económico es solo el inicio de una cadena de beneficios que incluye:
Insumos Técnicos: Entrega de semillas, plantas y herramientas especializadas.
Infraestructura Comunitaria: Instalación de viveros, biofábricas y centros de formación.
Conocimiento Compartido: Integración en las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC), donde la experiencia ancestral se combina con técnica moderna.
Un escudo contra la desigualdad
El programa busca cumplir tres metas críticas para el estado:
Autosuficiencia: Que las familias produzcan lo que consumen.
Recuperación Ambiental: Reforestación con especies frutales y maderables.
Tejido Social: Fortalecer la organización colectiva para combatir la pobreza desde la raíz.
Con esta dispersión de recursos, el Gobierno de México reafirma que el eje de la política pública en Sonora es, y seguirá siendo, la gente que menos tiene pero que más trabaja por el sustento del país.


