19 mayo, 2026
Principal

De la crisis al repliegue: Sonora frena la violencia y saca a su policía del abandono histórico

HERMOSILLO, SONORA.— Hubo un tiempo en que Sonora parecía atrapada en un callejón sin salida, ocupando un doloroso cuarto lugar nacional en homicidios dolosos. Hoy, los números cuentan una historia radicalmente distinta: el estado ha logrado descender hasta la posición 14 de esa lista, consolidando una reducción histórica del 62 por ciento en el promedio de homicidios diarios entre septiembre de 2021 y abril de 2026.

No es una casualidad estadística; es el resultado de un cambio de fondo. Al inicio de la administración del gobernador Alfonso Durazo Montaño, el panorama se medía en pérdidas: 4.87 homicidios al día. Al cierre de abril de 2026, esa cifra cayó a 1.83. En términos humanos y reales, esto significa tres vidas salvadas cada día, un respiro que se alinea directamente con la estrategia nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

El fin de doce años de estancamiento
¿Cómo se logra mover una inercia que parecía irreversible? La respuesta del gobierno estatal apunta al corazón de la estructura policial, un sector que operaba bajo el olvido institucional. Por más de una década, el estado de fuerza de la Policía Estatal estuvo congelado en una cifra fija: 850 elementos que apenas cubrían las bajas que el propio sistema generaba.

Ese techo histórico se rompió. A través de una reingeniería que incluyó la creación de la Universidad de la Seguridad Pública —de donde ya egresaron más de 1,600 cadetes—, el estado de fuerza se duplicó para alcanzar los 2 mil elementos en activo, respaldados por más de 700 nuevas patrullas recorriendo los municipios.

El cambio no solo fue numérico, sino de dignidad. “Somos ahora la policía mejor pagada del país”, subrayó el gobernador Durazo al explicar que este crecimiento implicó duplicar el presupuesto destinado al personal, transformando el oficio policial de un trabajo de riesgo en una verdadera carrera profesional con certidumbre laboral y mejores sueldos. Con más de 400 cadetes en formación y cientos de solicitudes en espera, la meta es blindar al estado con 2,424 elementos para el cierre de 2027.

El efecto dominó en las calles
Cuando el estado de fuerza se nota en las calles, los delitos de oportunidad comienzan a retroceder. El reflejo de esta reestructuración ya se percibe en el día a día de las familias y los comercios sonorenses.

Al comparar el primer cuatrimestre de 2025 con el mismo periodo de 2026, la caída en los delitos de alto impacto y de orden patrimonial muestra una tendencia sostenida a la baja. Los robos con violencia en el estado disminuyeron un 30 por ciento de forma global, un avance impulsado principalmente por el desplome del 59 por ciento en los robos a negocios y del 45 por ciento en los asaltos a transeúntes.

Asimismo, los delitos que más vulneran la tranquilidad del hogar y el patrimonio, como el robo a casa habitación y el robo de vehículos, registraron descensos del 30 y 19 por ciento respectivamente, acompañados de una baja del 35 por ciento en las extorsiones y del 18 por ciento en el secuestro extorsivo.

Sonora demuestra que la pacificación de un territorio no depende de soluciones mágicas, sino de la constancia de un Gabinete de Seguridad coordinado en sus tres niveles de gobierno y, sobre todo, de la voluntad política para rescatar e invertir en quienes tienen la tarea de proteger a los ciudadanos.