Mientras el Alcalde sueña con el Estado, Hermosillo despierta con más corrupción
HERMOSILLO, SONORA. El bache en la calle molesta, la inseguridad asusta, pero hay un virus silencioso que está indignando a los hermosillenses más que la falta de camiones o de hospitales: la corrupción municipal. Mientras la ciudadanía percibe que las malas prácticas van al alza, en los pasillos políticos el secreto a voces es otro:

