El Ayuntamiento de Hermosillo aprobó vender directamente y sin subasta 6,277 metros cuadrados en Concordia Armonía a Desarrollo Canoras por 10.4 millones de pesos, apenas $1,659 por metro cuadrado.
Pero hay un dato todavía más relevante: esa tierra originalmente fue cedida al Ayuntamiento como parte de las obligaciones urbanísticas del propio desarrollo Concordia Armonía. No era simplemente un terreno propiedad del Municipio: llegó al patrimonio público específicamente como área de equipamiento urbano.
¿Para qué sirve ese tipo de tierra? La legislación de Sonora define el equipamiento urbano como los inmuebles destinados a prestar servicios a la población y desarrollar actividades sociales, culturales, deportivas, educativas, de traslado y de abasto. Además, la ley obliga a los desarrolladores a ceder gratuitamente al Municipio superficies para equipamiento urbano, áreas verdes y vialidades.
Es decir: Concordia desarrolló, entregó una parte del terreno a la ciudad para cumplir con sus obligaciones de equipamiento urbano y ahora el Ayuntamiento decidió sacar esos 6,277 metros del patrimonio público para vendérselos de regreso a Desarrollo Canoras.
Y no mediante una subasta que permitiera competir a otros compradores, sino mediante venta directa. El expediente municipal confirma que Desarrollo Canoras había solicitado adquirir el inmueble y aceptó el precio fijado por la autoridad.
La diferencia de precios también llama la atención. Mientras el Ayuntamiento valuó el terreno en $10.4 millones, actualmente existen lotes dentro de Concordia ofrecidos alrededor de $8,000 por metro cuadrado. Aplicando únicamente esa referencia —no como avalúo formal— los 6,277 metros representarían aproximadamente $50 millones.
El comprador es Desarrollo Canoras, empresa históricamente vinculada a Francisco “Sahui” Salazar Serrano, identificado como suegro de Epifanio “Pano” Salido Pavlovich, operador político cercano al proyecto de Antonio Astiazarán.
La operación no demuestra por sí sola una irregularidad. Pero la combinación merece explicación pública: tierra que Concordia cedió para equipamiento urbano termina regresando a Canoras, sin subasta y por $10.4 millones.
La pregunta es sencilla: si el terreno realmente sólo valía $10 millones, ¿por qué no ponerlo a subasta y dejar que el mercado lo demostrara?
La pregunta ya no es si van con todo por Sonora, sino otra: ¿Toño y su equipo terminarán quedándose con todo?
Tomado de Daniel Healy el Reportero H.

